Hace unos días, mientras caminaba por la suave arena de Playa La Ropa en Ixtapa-Zihuatanejo, me detuve a mirar el horizonte. El sonido de las olas y la brisa marina envolvían el espacio, pero mi mirada se desvió hacia algo que no pertenecía a ese ecosistema: residuos un plásticos medio enterrados. Al agacharme a recogerlos, una chispa se encendió en mí. No importaba que esta playa contara con la rigurosa certificación internacional Blue Flag (un estándar que garantiza la gestión ambiental y la calidad del agua); los residuos de la actividad humana siempre encuentran una rendija por donde filtrarse. Ese simple acto de flexionar las rodillas, levantar la basura y guardarla para su correcto reciclaje transformó mi viaje. Pasé de ser un observador pasivo a un participante activo de la regeneración local. Esta experiencia en la costa no se quedó en el mar; regresó conmigo a mi hogar actual en Peña de Bernal, Querétaro, impulsándome a organizar jornadas locales de plogging (corr...
La paradoja tecnológica: Un balón LED masivo promocionando México en un entorno artesanal. Hoy es el Día Mundial del Medio Ambiente y, si te soy completamente sincero, me despierto con sentimientos encontrados. Por un lado, mi propósito absoluto es promover la sostenibilidad en todos los rubros, impulsando con orgullo mi agencia " Viaja Sostenible México by FraVEO" ; por el otro, veo con frustración cómo el turismo masivo y depredador es el que siempre gana los reflectores comerciales y vende más sin importar los efectos que genera. Es comprensible que la gente busque optimizar tiempo y dinero; un paquete accesible que incluye múltiples destinos geográficos parece una opción inteligente para cuidar los recursos individuales. Pero, ¿Cuál es el valor real de esos productos? ¿Conocemos verdaderamente el destino, a sus personas y a su gente, o solo vamos por la foto de Instagram? Para mí la respuesta es contundente: no hay futuro sin sostenibilidad . Por eso, hoy quiero invit...